viernes, 13 de abril de 2012

Legend of Grimrock

RPG de la vieja escuela desarrollado con tecnología actual !!!

Legend of Grimrock

Inspirado en grandes clásicos como Dungeon Master, Eye of the Beholder, Ultima Underworld o Lands of Lore, Legend of Grimrock es la historia de un grupo de prisioneros sentenciados a una muerte segura al ser exiliados al monte Grimrock.

Legend of Grimrock [Screenshot]

Civilizaciones antiguas construyeron en este monte, túneles, calabozos y tumbas, por lo que estos prisioneros deberán formar un verdadero equipo y descender, nivel por nivel, para encontrar la luz de la libertad.

Apoyemos a Almost Human, el grupo de desarrolladores de Legend of Grimrock… comprando este gran juego, para así contar con mas de estos remakes desarrollados con la calidad necesaria. Solo está a US$ 15.00 .

Jack Tramiel (1928–2012)

Jack Tramiel (1928 - 2012), el fundador de Commodore International y Atari Corporation, responsable de la Commodore 64 y luego de la Commodore AmigA, falleció el pasado 8 de abril.

Jack Tramiel

Nació en Polonia. Luego de la invasión Nazi en 1939, toda su familia fue llevada a un gueto judío y trabajo en una fábrica de ropa, pero cuando los guetos fueron eliminados, el nuevo destino fue el campo de concentración en Auschwitz, incluso fue examinado por el Dr. Mengele.

Rescatados en 1945, Tramiel emigró a USA en 1947, se alistó en el ejercito y aprendió a reparar equipos de oficina. Empezó su propio negocio trabajando con máquinas de escribir, luego calculadoras y finalmente computadoras personales, primero bajo su empresa Commodore Business Machines, donde finalmente se decidió por el nombre Commodore.

Jack Tramiel y Jay Miner (1932 - 1994, conocido también como el padre de AmigA por el diseño de sus chips), ya se han ido.

Jay Miner [Amiga 1000]

QEPD ambos.

domingo, 8 de abril de 2012

Y así sencillamente, como andando…

Solo
Como andando 
Te pones a escribir sencillamente,
carne en la letra y el pensar directo.
Cualquiera es buen comienzo
si desde adentro se te viene el alma
atropellando dengues y posturas.
No dejes que se envicien las palabras
en los rincones de tu mundo aparte.
No las dejes, tampoco, echarse incienso,
retorcidas de adornos y suspiros,
ni trampearte vestidas de otra cosa,
mancilladas de afuera, traicionadas,
llenas de miedo, resabidas, tuertas.
Sacúdelas a tiempo. Grita en ellas.
Deja que solo asomen a tus labios
cuando te están creciendo de los huesos,
del centro de tu rabia, de tu fe,
de tu pena y tu amor puestos a fuego.
Y escríbelas despacio. Sin fatiga.
Y así, sencillamente, como andando.
Teodoro Núñez Ureta